Cambio mi nómina a Revolut

Revolut es una solución bancaria digital que incluye una tarjeta de débito de MasterCard. En mi caso, introduje Revolut en mi ecosistema en mayo de 2017 y en noviembre de 2018 cambié mi nómina a Revolut.

Una de las principales ventajas es que Revolut permite tener diferentes cuentas (monederos) en bastantes divisas.

En mi caso, yo cobro en libras esterlinas (GBP) pero gasto la mayoría en euros (EUR) y en Revolut puedo tener estos dos monederos activos y hacer intercambios entre ellos al tipo de cambio oficial. Con la cuenta gratuita, no pago comisiones al hacer transacciones entre divisas por menos de 6.000€ al mes.

Pantallazo monedero euros
Captura de pantalla monedero en euros

Lo mejor de todo, es que Revolut es una solución del siglo XXI y es compatible con los bancos tradicionales y de toda la vida. A efectos prácticos, significa que puedo transferir dinero desde Revolut a mi banco tradicional sin coste ninguno. Y por supuesto, también puedo gastar con la tarjeta de Revolut en la mayoría de comercios que acepten MasterCard. También con la cuenta gratuita puedo hacer retiradas por valor de 200€ al mes en cualquier cajero.

Tengo activos 4 monederos (cuentas): euros, libras, Bitcoin y Ripple. De entrada, esto es prácticamente imposible de tener en un banco tradicional por muy moderno que sea, como BBVA u Openbank.

El workflow que seguía en la “era antes de Revolut” era:

  1. Comprobar si el sueldo había entrado en mi Banco A (GBP)
  2. Ingresar en Revolut en GBP
  3. En Revolut, intercambiar libras por euros.
  4. Transferir dinero en euros a mi Banco B (EUR)

Sin embargo, en la “era Revolut”, el flujo queda más simplificado:

  1. Veo la notificación de ingreso en Revolut alertando que han ingresado la nómina. Mi Banco A (GBP) no tiene esa funcionalidad.
  2. En Revolut, intercambiar libras por euros
  3. Transferir el dinero a mi banco B (EUR).

Por supuesto que todos los pasos son gratis y los hago sin problema desde el móvil. Además, podría gastar con la tarjeta Revolut para hacer compras en casi cualquier comercio.

Micro pagos para evitar cash

Quien me conoce, sabe que odio el cash y prefiero pagar todo lo pagable con tarjeta. Y como no, en Revolut, puedes enviar de manera gratuita e instantánea dinero a amigos que tengan (o no) Revolut. En mi caso, lo uso casi a diario cuando en el trabajo compartimos pedidos de comida o cuando compramos el típico regalo de despedida para algún compi. Además,puedes enviar peticiones de dinero para los típicos remolones que siempre “se les olvida” poner dinero para cualquier cosa.

Ahorro e Inversión sin miedos

La App de Revolut es muy completa y de manera separada de tu cuenta, puedes tener “Vaults” o cajas fuertes digitales donde puedes ir metiendo dinero para ahorro. De esta manera, queda separado de tu cuenta principal y la tentación para gastar disminuye. En mi caso, tengo activada la funcionalidad de redondeo automático y envío a la sub-cuenta de ahorro. De esta manera, cuando hago una compra, Revolut redondea hacia arriba y guarda unos céntimos para ahorro.

Pantallazo ahorro
Pantallazo Vault

Además, he creado dos monederos con criptomonedas y de vez en cuando transfiero pequeñas cantidades desde libras o euros a Bitcoin para probar suerte y ver si gano unos euros.

There is one more thing…

De vez en cuando, Revolut hace sorteos o competiciones. Por ejemplo, en Halloween, si enviabas din era a alguien con el emoji de la calabaza, participabas en el sorteo de una tarjeta Metal gratis durante un año.

La tarjeta Metal es la tarjeta hecha de metal. Yo la he tenido en mis manos y pesa más que una de plástico y además es más robusta. Además, ofrece un cash back de hasta un 1% por compras e incluye un seguro de salud y un asistente que no he llegado a probar. Cuesta 13,99€ al mes.

No es perfecta

Revolut está muy bien pero no es un sistema perfecto ni completo. Aquí dejo unos cuantos puntos de mejora. 

  • No ofrecen servicios como contratación de hipotecas o préstamos.
  • No ofrecen tarjeta de crédito ni sistema de puntos o fidelidad en condiciones.
  • La tarjeta ofrecida es “Pre-Paid” y no funciona en todos sitios.

Si te has quedado con ganas de más, cre una cuenta en Revolut con mi enlace.

Este post también lo puedes leer en inglés en Medium.

Después de la educación hay que buscar trabajo

Hace algunas semanas, el ministro de Educación, José Ignacio Wert se cuestiona si había que sacar más de un 6.5 para que el estado siga pagando una beca a los estudiantes.

A raíz de esas declaraciones, los medios y la opinión pública han intentado «enterrar vivo» al ministro y a mi me gustaría que el debate de la educación se extendiera un poco más allá del 6.5.

Veamos, por definición, una beca es una ayuda que recibe un estudiante para poder realizar unos estudios. Dichos estudios serán beneficiosos para el país, puesto que el estudiante encontrará (antes o después) un puesto de trabajo que hará que reciba ingresos y pueda consumir. Teoría pura.

Lo que hay que tener claro es que las becas no deberían ser para todos, si no para unos pocos.  Se supone que las becas deben perseguir la «excelencia de los estudiantes que las reciben». Sin embargo, la realidad de la sociedad es algo distinta: parece que se es menos si no se tiene título universitario y sinceramente, los universitarios en general sabemos poco sobre lo que estudiamos. No salimos lo suficientemente preparados para el mundo laboral.

En España hay un problema que se llama titulítis y además nos creemos una frase que se oye mucho en la calle «Que pena que los jóvenes de ahora son los más preparados de la historia de España».  Creo que no somos los más preparados. Quizá sí que somos los que más títulos tengamos.

Mi consejo para los que van a escoger una formación próximamente es que hay que ser realista respecto a lo que se estudia y en lo que se quiere trabajar. Cuando se escoge una carrera o estudio de formación profesional, hay que tener cierto sentido práctico y no sólo estudiar lo que te gusta. Recuerda que luego hay que buscar empleo.